EL CÓDIGO DEL RESCATISTA
 


El Código del Rescatista


Estos son los 
siete principios que rigen el código del rescatista, la guía moral de la mayoría de personas de UBRD - USAC.

Ser fieles a él y vuestro honor crecerá. Rómpanlo, y su nombre será deshonrado por las generaciones venideras.

1. Honradez y Justicia

Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la Justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya propia.

Para un auténtico rescatista no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia.

Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.

2. Valor Heroico

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir.

Un rescatista debe tener valor heroico. Es absolutamente arriesgado. Es peligroso. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte.

Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

3. Compasión

Mediante el entrenamiento intenso el rescatista se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos.

Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.

4. Cortesía

Los rescatistas no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un rescatista es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales.

Un Rescatista recibe respeto no solo por su fiereza en el rescate, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del rescatista se vuelve evidente en tiempos de apuros.

5. Honor

El Auténtico Rescatista solo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones que tomas y cómo las llevas a cabo son un reflejo de quien eres en realidad.

No puedes ocultarte de ti mismo.

6. Sinceridad Absoluta

Cuando un Rescatista dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará.

No ha de "dar su palabra." No ha de "prometer." El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer.

Hablar y Hacer son la misma acción.

7. Deber y Lealtad

Para el Rescatista, haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan.

Un Rescatista es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Para aquellos de los que es responsable, permanece fieramente fiel. 

Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

Cuidado con el camino que sigues.  

 

Sobre el valor:

El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez.

Sobre la lealtad:

Un perro sin amo vagabundea libre. El halcón de un Arquero vuela más alto.

Solo hay una lealtad superior a la del Rescatista hacia su Líder: la del Líder hacia sus súbditos.

Sobre el Respeto:

Un alma sin respeto es una morada en ruinas. Debe ser demolida para construir una nueva.

Sobre la Excelencia:

La perfección es una montaña inescalable que debe ser escalada a diario.

Sobre la Venganza:

La ofensa es como un buen rescatista: puede ignorarse, desconocerse, perdonarse o borrarse, pero nunca puede ser olvidado.

Sobre la Unidad:

Mi unidad es mi alma. Mi alma pertenece a mi Dios. Ultrajar mi Unidad es afrentar a mi Dios.

Sobre el Honor:

La muerte no es eterna; el deshonor, sí.

Sobre la Muerte:

El Rescatista  no nace para morir, nace para servir. La muerte, pues, no es una maldición a evitar, sino el fin natural de toda vida.


 
   
 
=> ¿Desea una página web gratis? Pues, haz clic aquí! <=